Un hotel boutique amplía la experiencia gastronómica de Miramar
Cinco suites frente al Mediterráneo en Llançà

Dormir sobre un restaurante con dos estrellas Michelin
La familia Pérez Serra amplía el universo de Miramar con cinco suites situadas sobre el restaurante de dos estrellas Michelin de Llançà. Miramar Suites permite completar la experiencia gastronómica frente al Mediterráneo, en un espacio íntimo que combina hospitalidad familiar, gastronomía, arte y paisaje.
Tres generaciones al frente de un mismo proyecto
17/08/26
Miramar abrió en 1939 en el paseo marítimo de Llançà como el negocio de los abuelos de Montse Serra. Sus padres lo convirtieron posteriormente en hostal-restaurante y, en 1997, ella asumió el liderazgo junto a su marido, el chef Paco Pérez.
El proyecto ha evolucionado hasta convertir el restaurante en un referente gastronómico con dos estrellas Michelin, manteniendo el vínculo con el territorio y el Mediterráneo. En 2016, la familia incorporó Miramar Suites, situado en el primer piso del edificio histórico que acoge el restaurante.
La propuesta mantiene también una clara continuidad generacional. Guillem Pérez Serra es anfitrión y jefe de sala, mientras Zaïra Pérez Serra está al frente del obrador y la panadería aMà. La familia vive justo detrás del establecimiento, una proximidad que forma parte de su manera de entender la hospitalidad.

Cocina marina, territorio y artesanía en el plato
El alojamiento completa la experiencia del restaurante, donde el cliente puede escoger entre la carta y dos menús degustación.
Mar, con un precio de 250 euros, reúne las últimas creaciones del chef Paco Pérez y Julen Rodríguez, jefe de cocina de Miramar, con un marcado protagonismo marino.
La otra propuesta, Memoria, Territorio y Cultura, tiene un precio de 220 euros y trabaja platos de alma tradicional con técnica contemporánea. La carta también incorpora elaboraciones como el arroz de playa con chipirón, gamba, algas y quisquillas, una combinación que conecta directamente con el entorno marítimo de Llançà.
La dimensión artesana se extiende hasta aMà, el obrador de Miramar, instalado en el espacio que anteriormente había acogido el área de I+D del restaurante. Allí se elaboran pan de masa madre, cruasanes y pain au chocolat, que forman parte también del desayuno de los huéspedes y pueden adquirirse como recuerdo de la estancia.
Cinco suites, Mediterráneo y una hospitalidad cercana
Miramar Suites dispone de cinco habitaciones, bautizadas con nombres de algas: Aonori, Gracilaria, Laminaria, Posidonia y Wakame. Cuatro tienen balcón en primera línea de mar y la quinta, una terraza con vistas al jardín del restaurante.
Las suites incorporan obras de arte originales y libros de gastronomía, con una decoración concebida para ofrecer una atmósfera doméstica y confortable. La tarifa es de 325 euros durante el año y de 400 euros en agosto y Fin de Año.
La experiencia comienza también con el desayuno de chef, servido en verano en el patio ajardinado. Quesos y embutidos del Alt Empordà, productos ecológicos locales, huevos Benedictine, fruta de temporada, zumos naturales y café de especialidad comparten mesa con las elaboraciones de aMà.
El perfil del cliente es principalmente nacional —60 % español—, seguido del francés, con un 30 %, y de otras nacionalidades, con un 10 %. La ubicación permite descubrir el Cap de Creus, Sant Pere de Rodes, la Albera Marítima y el Teatro-Museo Dalí, entre otros puntos de interés del Alt Empordà.
🔎Gourmenials Signature
Miramar Suites merece ser valorado por su capacidad para conectar alta gastronomía, alojamiento, obrador artesano y paisaje bajo un mismo techo. Esta continuidad entre la mesa de Miramar y las suites frente al Mediterráneo, sumada a una hospitalidad familiar y cercana, convierte la estancia en una experiencia con identidad propia.



















