Ozempic cambia la cesta del mercado

Menos comida rápida y snacks gracias a la reducción del apetito

Los consumidores optan por opciones más frescas y proteicas

consumidors en super (imatges de chat gpt)

El impacto en Europa es aún limitado pero crece rápidamente

Los medicamentos tipo Ozempic, que reducen el apetito, están modificando los hábitos de compra europeos. Con menos deseo de comer, los hogares compran menos productos procesados y apuestan por alimentos frescos. Este cambio ya se nota en los supermercados británicos.

Menos comida para llevar y pizza, más espacio para productos artesanos

27/03/26

En el Reino Unido, donde el uso de estos fármacos alcanza al 5 % de los adultos, los datos de Kantar muestran cambios claros. El 63 % de los usuarios ha reducido el consumo de pizza y el 74 % ha bajado los pedidos de comida para llevar. Dos tercios también consumen menos snacks y un 23 % ha disminuido el alcohol.

El gasto en alimentación cae 2,2 puntos porcentuales más que en los hogares sin tratamiento. Para el consumidor que valora piezas únicas, esto significa menos compras impulsivas de productos industriales y más sitio en la cesta para quesos artesanos, verduras de temporada o pan de obrador local. El apetito controlado no elimina el placer de comer, sino que lo dirige hacia opciones con más intensidad sensorial y menos volumen.

Los usuarios de Ozempic reducen el consumo de comida rápida y snacks

Tesco, Morrisons, Marks & Spencer y Ocado ya han lanzado gamas específicas: porciones más pequeñas, platos preparados altos en proteína y productos frescos destacados.

Las categorías que más pierden volumen son snacks salados, dulces y bebidas azucaradas, mientras que la fruta fresca, verduras y yogures proteicos ganan terreno. Los analistas de ING señalan que el efecto actual en Europa es todavía pequeño (0,25 % de la demanda calórica total), pero crecerá con la llegada de genéricos más económicos a partir de 2027. Para el gourmet, este reajuste supone encontrar más fácilmente ingredientes de calidad sin competir con ofertas masivas de alimentos hipercalóricos.

Un futuro con compras más selectivas y experiencias únicas

En el resto de Europa la adopción es más baja (alrededor del 2 %), pero la tendencia es clara. Los hogares con usuarios de GLP-1 reducen la ingesta calórica entre un 15 % y un 20 % y priorizan productos que aportan saciedad y sabor intenso. 

Esto puede favorecer un consumo más consciente: menos cantidad pero mejor selección de productos artesanos, de proximidad o con perfiles sensoriales marcados. Los expertos prevén que en 2030 este perfil de comprador representará una parte importante de la demanda. El resultado no es comer menos por menos, sino comprar con criterio para disfrutar más de cada bocado.

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